¿Sabías que una fuga del tamaño de la cabeza de un alfiler puede hacer que tu piscina pierda cientos de litros al día? El problema es que, a menudo, estas roturas se encuentran en las tuberías que corren bajo el hormigón o el césped de tu jardín. Para estos casos, en FugasFix utilizamos la localización de fugas con gas trazador, la tecnología más precisa y no invasiva del sector hidráulico.
El proceso es fascinante por su simplicidad y eficacia. Primero, vaciamos el agua de la tubería sospechosa y la sellamos. Luego, introducimos una mezcla de gases especiales (nitrógeno e hidrógeno) a presión. Este gas tiene una propiedad única: es extremadamente ligero y sus moléculas son capaces de atravesar casi cualquier material poroso. Cuando el gas llega al punto de la rotura en la tubería, escapa hacia la superficie.
Es aquí donde entran nuestros técnicos con sensores acústicos y olfativos de alta sensibilidad. Estos dispositivos detectan la presencia del gas justo encima del punto de escape, indicándonos con un margen de error mínimo dónde está el daño. Esto significa que ya no hace falta levantar todo el suelo del jardín o la playa de la piscina buscando a ciegas.
Gracias al gas trazador, vamos directos al grano. Solo intervenimos en el punto exacto, reduciendo drásticamente los costes de reparación y el tiempo de obra. Es la solución perfecta para sistemas de impulsión, skimmers o tomas de limpiafondos que presentan pérdidas constantes. Si notas que el nivel del agua baja pero no ves grietas en el vaso, la tecnología del gas trazador es la herramienta que necesitas para salvar tu temporada de baño.

